
La portavoz del grupo municipal Compromís, Esther Díez, ha informado hoy de que “hemos presentado tres enmiendas a los acuerdos del pleno extraordinario sobre la crisis en Ceuta con el objetivo de ofrecer soluciones reales, frente al uso partidista que quiere hacer Pablo Ruz de un asunto tan sensible”.
Díez ha señalado que “todos sabemos que la decisión de Ruz de convocar un pleno extraordinario sobre esta cuestión obedece al único objetivo de ocupar la política municipal con asuntos estatales que tapen sus carencias en la gestión municipal, pero si Ruz quiere hablar de este problema, al menos desde Compromís vamos a intentar que sea para abordarlo con profundidad y dar respuestas útiles”.
La portavoz municipal ha explicado que “en nuestras enmiendas eliminamos la terminología ultra de los acuerdos y proponemos instar al Gobierno a activar todas las medidas para asegurar la seguridad y convivencia pacífica en Ceuta, así como a dar una respuesta a las personas migradas el marco de los derechos humanos y el derecho internacional”.
“A su vez, rechazamos referencias partidistas como la convocatoria de la FEMP, organizada en exclusiva por la presidenta del Partido Popular sin contar con el resto de partidos, y, por supuesto, mostramos nuestra tristeza por el fallecimiento de 141 personas durante la entrada masiva a Ceuta, condenamos los ataques a los campamentos de personas migrantes, así como otras manifestaciones violentas y exigimos el apoyo inquebrantable de la Unión Europea para la gestión de esta crisis desde el respeto a los derechos humanos”, ha resaltado.
Para Díez, “esta crisis exige una respuesta humanitaria, disponer los medios para no desbordar los recursos de una ciudad como Ceuta y reivindicar el derecho internacional para frenar las ansias de ocupación de Marruecos de territorio español, así como la insolidaridad mostrada por algunos países europeos durante este suceso”.
“Y a nivel local sobre todo exige representantes a la altura, no dirigentes como Ruz ya ha convertido en un clásico utilizar el drama que sufren las personas migradas para alimentar discursos de odio, como ocurrió anteriormente con la acogida de menores migrantes”, ha concluido.